jueves, 20 de octubre de 2016

ENTRE DAMAS ANDA EL JUEGO, de MARÍA JESÚS SÁNCHEZ GARCÍA



Tapa blanda. 172 pág. 13,8 x 21 cm. 
ISBN 978-84-945155-7-6


http://www.esperpentoteatro.es

Fragmento del PRÓLOGO, por EDUARDO GALÁN

Entre damas anda el juego, comedia divertida al estilo de la comedia áurea, en la que una compañía de cómicos muestra los enredos de galanes y damas propios del siglo XVII mezclando realidad y ficción. Podría hablarse casi del teatro en el teatro, de meta-teatro, de reflexión irónica sobre la función del teatro en la sociedad. La originalidad reside, por una parte, en la composición de una compañía de cómicos del siglo XVII integrada exclusivamente por mujeres, salvo por el anhelado galán del que se enamoran todas. Por otra parte, la compañía no representa la comedia ensayada, sino que improvisa una comedia escrita por una mujer, algo casi insólito en la dramaturgia de la época. En este sentido, la obra constituye un alegato a favor de las mujeres dramaturgas. Se parodia en unos versos el mundo masculino al obligar al galán a interpretar unos versos en los que el caballero debe comportarse como si fuera una mujer (algo que el cine
contemporáneo ha reflejado con acierto).
En definitiva, una amena y entretenida visión del siglo XVII y del mecanismo de funcionamiento de la comedia lopesca y de sus seguidores. Acierto pleno para llevarse a escena por un grupo de estudiantes de bachillerato.

Fragmento de "ENTRE DAMAS ANDA EL JUEGO" de MARIA JESÚS SÁNCHEZ GARCÍA.

INICIO DEL ACTO II
Entran por el patio de butacas discutiendo AMELIA y CELIA, las criadas
de DOÑA CLARA. Llegan a escena.
AMELIA
De todas las locuras que ha hecho nuestra ama, esta es la más disparatada. Marcharse de casa así. ¿Qué ha hecho mi señor don Diego para merecer una hija tan desagradecida?
CELIA
Pues yo creo que ha hecho muy bien. Después de ver lo que vio, yo también me habría ido. Después de matar a don Luis, claro.
AMELIA
Matar, matar... Todo fue un malentendido, estoy segura. Don Luis solo hablaba con doña Belisa, cuando los vio el ama.
CELIA
Si, claro, solo hablaba. ¿Tu conoces a doña Belisa? ¿Crees que es mujer de hablar?
AMELIA
Sentándose con gesto de cansancio.
Ese no es asunto nuestro. Nosotros hemos venido aquí por encargo de nuestro amo para ver que doña Clara está bien y devolverla a casa. Lo demás es cosa de los señores.
CELIA
Sentándose.
¡Como que doña Clara va a querer volver así tan fácil! Primero, porque es una mujer despechada, después, porque es una cabezota, y para terminar, porque siempre le han encantado los asuntos de los versos y los cómicos.
AMELIA
Cómicos. Menudo peligro. Con esta ya llevamos tres compañías de la comarca y ni rastro de doña Clara. Pero ahora ya vamos sobre seguro. En la posada del pueblo han dicho que un caballero se ha unido esta mañana a la compañía. O mucho me equivoco o ese es don Luis, al que venimos siguiendo. Y quien sigue al caldero, encuentra la soga.
CELIA
O acaba ahorcado. ¿Y ahora qué hacemos?
AMELIA
Buscarla.
...

miércoles, 12 de octubre de 2016

ENTRE EL AUTOR Y EL EDITOR: ENTREVISTA A ALBERTO DE CASSO BASTERRECHEA


ENTREVISTA CON 
ALBERTO DE CASSO BASTERRECHEA
(DRAMATURGO) 
con motivo de la publicación del libro 
Y MI VOZ QUEMADURA/RAQUEL Y RACHID 
en la editorial
 ESPERPENTO EDICIONES TEATRALES 
Tapa blanda. 232 pág. 13,8 x 21 cm. ISBN 978-84-945155-0-7
http://www.esperpentoteatro.es/epages/78344810.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/78344810/Products/111


1.     Como dramaturgo tienes ya una dilatada trayectoria. ¿Cómo ha funcionado, en tu caso, la dialéctica entre escribir teatro y poner en escena tus obras?
Pues como a la mayor parte de los autores de teatro muy lejos de estar consagrados, los directores no me persiguen en absoluto y soy yo el que tengo que ir detrás de ellos y convencerles para que vean que alguno de mis textos les pueden resultar interesantes, originales y valiosos. He hecho mis pinitos como director en tres ocasiones con resultados desiguales. Pues creo que me falta paciencia, hipocresía social o mejor llamarlo don de gentes para dirigir a los actores y ganarme su confianza y aprecio. Al principio me quieren mucho y luego les acabo resultando detestable. Ahora me involucro mucho en mis montajes que dirigen otros en la medida en que los directores me permiten asistir a los ensayos. Y meto baza cuando me dejan, aunque trato de no usurpar nunca la figura del director. Tengo que contar que la mejor experiencia ha sido con Andrea de Gregorio, que ahora está dirigiendo El segundo infierno y con quien me siento más libre y más en sintonía. Espero que no se reduzca a una experiencia única.
 
2.     ¿Crees que el teatro va a tener un papel relevante en la cultura del siglo XXI? ¿Se puede seguir escribiendo teatro en estos tiempos?
Creo que mucho más que nunca y la prueba es la efervescencia de salas alternativas que hay en Madrid. Aunque ya sea un tópico, el teatro es lo único que no se puede piratear. Lo que me preocupa más es el teatro de ínfima calidad que programan en algunas salas para espectadores jóvenes a los que no les gusta el teatro con subproductos o abortos totalmente prescindibles y que incluso están muy por debajo de las series de televisión más mediocres.

3.     En el libro que acabas de publicar en Esperpento Ediciones Teatrales incluyes dos obras aparentemente muy diferentes ¿Hay algunas constantes recurrentes en tus obras?
Pues supongo que sí. Mis amigos me suelen decir que asoma en exceso mi personalidad o temperamento en mis obras de teatro, a pesar de todo lo que me esfuerzo porque mis personajes sean autónomos y soberanos, tengan su propia voz. Y mi voz quemadura / Raquel y Rachid son dos obras muy diferentes en las situaciones planteadas, la primera el terrorismo de estado, y la segunda la exclusión de los extranjeros, y también se diferencian en el número de personajes, exposición del tiempo, regresivo en una , lineal en la otra y en el género. En Raquel y Rachid un humor melancólico acompaña la obra, totalmente ausente en la primera.

4.     Háblanos de la obra Y mi voz quemadura. Con esta obra ganaste el premio Lope de Vega 2008. ¿Qué ha pasado desde entonces hasta que has podido publicarla?
El premio Lope de Vega que en un principio fue un motivo de profunda alegría, al final se tornó en un sentimiento de frustración. El director Mario Gas me dijo en el acto de entrega del premio que se programaría en el Teatro Español y nunca cumplió su palabra. Después hubo otras tentativas con directores y grupos consagrados que no se materializaron. La hizo con honestidad, intensidad y fidelidad al texto y a sí mismos, Serendipia, un grupo de jóvenes actores formados en la escuela de Cristina Rota, Y por supuesto la mandé a todas las editoriales que publican teatro en este país y ninguna salvo Esperpento Ediciones Teatrales se mostró interesada, más de cinco años después de la concesión. 
Alberto de Casso Basterrechea
5.     En esta obra ¿la violencia política es el tema de la obra o es una excusa para hablar de la condición humana?
No sé hablar de la condición humana en abstracto. Necesito ver a los personajes, el lugar por el que se mueven, sus miedos, expectativas, angustias, que me hablen al dictado, a gritos o en susurros, y luego dirán mis exégetas si hablo de la condición humana, si algún día lo tienen a bien,  porque de momento que yo sepa no se han ocupado de citarme en ningún libro los profesores universitarios ni estudiosos del reciente teatro español, con la excepción del profesor Barrientos…

6.     ¿Cómo fue el proceso de puesta en escena de Y mi voz quemadura?
Pues se encargó una compañía de actores muy jóvenes y sin apenas medios, y debo decir que se entregaron con furor y honestidad  y se representó un mes de Noviembre desangelado de ya ni recuerdo el año en la sala Mirador. No voy a presumir de buena acogida, porque salvo el día del estreno, en la sala apenas había más de 10 espectadores…Tampoco hubo críticas y como te digo apenas trascendió más allá de un bolo desganado en Donosti en donde murió el proyecto para siempre. 
 
7.     La otra obra incluida en este volumen es Raquel y Rachid, en la que indagas en el mundo de la inmigración y el choque de culturas. ¿Crees que visualizar los problemas en el teatro ayuda a adquirir otra perspectiva de los mismos?
Pues ahora te comento que una compañera de trabajo el mismo día de la función, cuando al final se mencionan a los camas calientes, aquellas personas que comparten una misma habitación y cama en dos turnos el mismo día, se quedó sorprendida de que esta realidad tan sórdida e injusta existiera en España. 

8.     ¿Es posible la integración o el multiculturalismo es otra cosa?
La integración de comunidades con una cultura, religión, y costumbres muy diferenciadas siempre va a ocasionar conflictos inevitables. Pensemos en el ridículo e insensato debate del burkini de este verano. El problema está en el dogmatismo avasallador de las dos culturas que entran en contacto,  la intolerancia laica occidental y etnocéntrica europea y la rigidez de ciertos principios de la religión musulmana y el control y la injerencia que ejerce sobre las costumbres, las mujeres y la vestimenta. He escrito ya dos obras sobre el conflicto de El velo islámico y las he hecho con mi grupo de teatro aficionado de Fuenlabrada. Con esa obra no cambié la mentalidad de nadie ni siquiera los prejuicios de algunas integrantes del grupo. El problema está en que no tenemos que decir a nadie cómo tiene que vestir, bañarse en la playa,  pasearse o comer o rezar. El velo islámico y me refiero tan solo al pañuelo, el más frecuente, es un signo de identidad cultural tan inocuo como una bandera de un equipo de fútbol o la corbata de un ejecutivo, aunque nos queme en los ojos y lo veamos como un símbolo de opresión y discriminación de la mujer. Esas mujeres con hiyab pueden ser más activas políticamente a lo mejor que las que van con la cabeza descubierta en sus países, que actúan más como mujeres florero.

9.     Raquel y Rachid también la estrenaste con tus medios ¿cómo fue la experiencia? 
Es una obra a la que le tengo mucho cariño, porque la dirigí yo lo mejor que supe, y luego ha tenido algo de recorrido en una versión que hizo en catalán Julio Alonso con la actriz Àngela Monge. Es una de mis obras a las que le tengo más aprecio, por la sencillez estructural, y porque creo que no hay casi nada postizo ni artificioso en ella. Se estrenó en Lagrada y luego giró por Zaragoza, Extremadura y Cataluña y también la programaron en el Teatro del Barrio en Madrid. Ojalá alguien se anime a reponerla en algún teatro de este país.
10.  Para terminar, puedes decirnos ¿cómo llegaste a publicar con Esperpento Ediciones Teatrales? ¿Cómo ha sido tu experiencia con esta editorial?
Pues gracias a la generosa  mediación de Juana Escabias, que me habló de ti y nos puso en contacto inmediatamente. Y a ti te agradezco especialmente que hayáis confiado en estos dos textos y que espero junto a los nuevos acompañen a esta editorial por largo tiempo. Y por supuesto a los que editáis teatro en unas condiciones tan difíciles, mi más enfervorizada admiración kamikaze y mis mejores deseos para que la editorial se consolide y se convierta en un referente en estos tiempos confusos, y en este invierno de nuestro descontento que se acerca. Y ya me he puesto demasiado solemne….así que cambio y corto.

Fernando Olaya Pérez
Editor de Esperpento Ediciones Teatrales


viernes, 7 de octubre de 2016

"CORREDERA", de MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ


NÚMEROS REDONDOS - CORREDERA 

de MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ

Tapa blanda. 204 pág, 13,8 x 21 cm. 
ISBN 978-84-945155-6-9

http://www.esperpentoteatro.es/epages/78344810.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/78344810/Products/117


Fragmento del PRÓLOGO, 
por JESÚS PÁEZ MARTÍN

... La propuesta dramática (de Corredera) se afronta con gran riesgo y con gran valentía por parte del autor, que pretende erigir en escena un tema un tanto trillado a estas alturas y que fue muy jaleado en el franquismo, el posfranquismo y la transición, pues el nombrado Juan García Suárez, El Corredera, se convirtió en un icono de la oposición y la lucha contra el fascismo y la dictadura, desde su afiliación y fidelidad al Partido Comunista.
En su propuesta dramática, llena de guiños al espectador canario, desde la primera escena en el arranque de la obra se evoca aquella patética imagen del Che Guevara tras ser apresado y asesinado en Bolivia y, al compás del ladrido de un perro, tras la lectura del certificado de defunción, se nos propone el flash back, que va a constituir y mostrar, desde diversos ángulos y perspectivas, el drama personal del protagonista convertido en un héroe humano.

Fragmento de CORREDERA
de MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ

4
Celda de JUAN. Luz. JUAN habla al público como con PILDAIN.
JUAN
Desde el principio del juicio supe que dijese lo que dijese nada podría echar para atrás la declaración que me tomó la policía mientras deliraba de fiebre en el hospital. Pero eso es lo de menos. La conciencia de los actos es lo que cuenta. Y yo, en conciencia, soy culpable de ser comunista... Como lo fue Jesucristo, y ahora puede llamarme hereje, si quiere.
Pausa.
A mí por comunista me echaron encima la muerte de José Suárez, un viejo loco al que le pegaron tres tiros porque le dio por gritar mueras a la República y contra los que nos manifestábamos en la Plaza de San Gregorio el mismo 19 de julio. Por comunista me pegaron la culpa de disparar y herir a Santiago González Caballero, cuando intentaba atravesar la multitud con su coche. También por comunista y aunque yo andaba fugado y muy lejos de donde ocurrieron los hechos, me acusaron de la muerte de un chófer del almacén Monzón Santana, e incluso del intento de degollar a Miguel Alonso Giménez, por entonces presidente del Cabildo, con un cable de acero tendido de árbol a árbol al paso de su coche por la carretera de Jinámar. Por pegarme la culpa, hasta dijeron que estuve con los obreros que prepararon la emboscada en el túnel de La Laja que Franco tenía que atravesar camino al aeropuerto desde donde saltaría a la península. Alguien lo avisó y por eso hizo el viaje en lancha desde el Gobierno Militar.
Pausa.
Se lo digo como lo siento, y que Dios me perdone por ello, pero si estoy allí y Franco se mete en el túnel, le aseguro que yo mismo aprieto el detonador sin pestañear para ver cómo se lo traga la montaña, pero de verdad.
Sonríe amargo.
Entonces, quién sabe, en vez de en la lista negra de los condenados a muerte, hoy mi nombre vendría con letras de oro en los libros de historia.
Pausa.
Sea como sea, don Antonio, comenzaron a buscarme por todo: por algunas cosas que hice, por otras que no hice y, sobre todo, por una que siempre deseé haber cometido.
Oscuro.

jueves, 11 de agosto de 2016

LA ISABELA, de FRANCISCO MADRID

LA ISABELA

de

FRANCISCO MADRID 

Tapa blanda. 280 pág, 13,8 x 21 cm. ISBN 978-84-945155-5-2
Edición y prólogo de Paula Simón Porolli.

http://www.esperpentoteatro.es/epages/78344810.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/78344810/Products/116


 PRÓLOGO, por PAULA SIMÓN POROLLI


La Isabela es un drama rural protagonizado por una mujer que entraña el estereotipo de la castellana católica, austera, noble, un tanto altanera y muy cuidadosa de los modales y las buenas costumbres. Si bien el tema principal es la infidelidad en una sociedad patriarcal dominada por el peso de la moral, el miedo a las murmuraciones y a la impugnación colectiva, el personaje de Isabela cobra un peso especial por su carácter altivo y desafiante. Mientras Isabela se comporta como devota esposa leal, Miguel ha mantenido y mantiene relaciones extramaritales con varias mujeres de la villa, que conforman un elenco de tipos femeninos que ya aparecían en obras anteriores. Guadalupe, La Clavel –mujer de idéntica posición social que Isabela y esposa de Bernardo, socio de la familia–, Valeria –quien por haber quedado viuda cayó en la desgracia de la desprotección y, por su soledad y vulnerabilidad, ha sido sensiblemente marginada por esa sociedad– y también Fuencisla, prometida de su sobrino, que seduce a Miguel con su juventud y sensualidad. El drama se desata cuando Isabela descubre esta última infidelidad. La deslealtad coloca a la protagonista en una situación vulnerable y ante esto reacciona con el deseo de disolver el vínculo marital. Su ayudante principal es la celestinesca Amparo, una especie de trotaconventos que vive del trapicheo y que conoce todos los chismes del pueblo. Aunque relegada de los circuitos sociales, es el único personaje libre de ataduras morales que puede desenmascarar los engaños y las hipocresías imperantes. Por eso, será quien acompañe a Isabela cuando ella descubra los secretos que guarda su marido.

FRAGMENTO DE "LA ISABELA" DE FRANCISCO MADRID


Voces de algún trajinante. Entra por el portillo de la puerta LA CLAVEL.
Es una mujer vistosa. De gestos hieráticos y elegantes. Se advierte su firmeza.
Al darse cuenta de que no hay nadie llega hasta el centro de la escena.
Después va hasta el pie de las escaleras.
CLAVEL
Grita.
¡Isabela!
Espera.
¡Isabela!
Pausa.
¿No hay nadie en esta casa?
MIGUEL
Que sale por donde se fue.
¡Guadalupe!
CLAVEL
¿Y tu mujer?
MIGUEL
Acaba de salir con Valeria...
Baja los peldaños y se dirige al portón.
¡Espera!
Lo entreabra y mira.
Ahí van...
Cierra de nuevo y vuelve.
CLAVEL
¿Solo?
MIGUEL
Jacinto acompañó a la Fuencisla a tu casa.
CLAVEL
¿Cristina?
MIGUEL
Por arriba, anda durmiendo la siesta.
CLAVEL
¿Cómo no fuiste?
MIGUEL
Tropecé con aparceros tuyos. Temí que me vieran entrar y...
CLAVEL
Hiciste bien. Pero como en la semana no está Bernardo, confiaba verte. Envié a Fuencisla para estar más solos...
MIGUEL
¡Ptsss! ¡Baja la voz!
CLAVEL
¿Pasa algo?
MIGUEL
Creo que Isabela sospecha...
CLAVEL
Impresionada por la confesión.
¿De mí?
MIGUEL
No es que esté cierto.
CLAVEL
Interrumpiendo.
¿Qué ha pasado?
MIGUEL
Compró un pañuelo como los tuyos. Le dije que te vi uno igual el domingo y sabía que lo compraste el martes…
CLAVEL
Sigue.
MIGUEL
Luego dije que estuve en tu casa el martes, por lo del monte, y Fuencisla añadió que también me vio ayer. Isabela dio a entender que eran muchas visitas…
Transición.
Pero lo dijo bromeando.
CLAVEL
Bromeando o no, de Guadalupe no se dice ni esto. Si se llega a pensar que yo...
MIGUEL
¡Bah! ¡A estas horas se le ha olvidado!
CLAVEL
Que poco conoces a las mujeres. Se puede abusar de nuestra fe, pero nunca de nuestra desconfianza.
Pausa.
Algo habrá que hacer.
MIGUEL
¿Qué imaginas?
CLAVEL
No quiero ser maíz para las gallinas del pueblo. En mi honra no picotea nadie. Lo tuyo y lo mío es tuyo y mío y de nadie más.
Decidida.
Defiendo mi reputación, ¿entiendes? ¿Qué quieres? ¿Qué por un “dime hoy direte mañana” se sospeche lo nuestro y que mi marido quiera ver las cosas en claro?
...

lunes, 25 de julio de 2016

"LA VIDA DRAMÁTICA DE MARIE CURIE" de FRANCISCO MADRID y ALEJANDRO CASONA

LA VIDA DRAMÁTICA DE MARIE CURIE/LA ISABELA
de FRANCISCO MADRID y ALEJANDRO CASONA
Tapa blanda. 280 pág, 13,8 x 21 cm. ISBN 978-84-945155-5-2
Edición y prólogo de Paula Simón Porolli.

http://www.esperpentoteatro.es/epages/78344810.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/78344810/Products/116



FRAGMENTO DEL PRÓLOGO,
 POR PAULA SIMÓN POROLLI

Escrita en tres actos, el manuscrito de La vida dramática de Marie Curie revela que, mientras la autoría del primero de ellos corresponde al autor asturiano y la del segundo al catalán, el tercer acto fue escrito por los dos en colaboración. La obra relata la vida de Maria Sklodowska, conocida por su nombre traducido al francés y su apellido de casada, Marie Curie, quien, habiendo nacido en una familia humilde y acuciada por los conflictos políticos provocados por la opresión de los rusos en el territorio de Polonia, se marcha a París a dedicarse por completo a su vocación científica. Su austeridad, su humildad y su inmensa devoción por el trabajo científico son las notas constantes del texto, así como su lealtad al marido y compañero de trabajo Pierre Curie, junto a quien descubrió el radio y pasó por ello a la posteridad. Si bien se basa en los datos fácticos de la vida de la científica señalados por Eve Curie, lo cierto es que los autores imprimen en las páginas algunos elementos ficcionales que aportan dramatismo y belleza estética a esta biografía escénica.


FRAGMENTO DE "LA VIDA DRAMÁTICA DE MARIE CURIE", 
DE FRANCISCO MADRID Y ALEJANDRO CASONA

EPÍLOGO
Dramatis personae:

María Curie (María Sklodowska)
Dr. Tobe
Bronia, hermana de María
Eva, hija de María


Una clara habitación en el sanatorio de Sancellemoz. Una amplia ventana en ángulo deja ver al abrirse un lejano paisaje de alta montaña, con pinares nevados. Luz indecisa, de madrugada, que va aumentando hasta una magnífica salida de sol. MARÍA duerme reposadamente en un cómodo sillón de ruedas. El DR. TOBE, director del sanatorio, la contempla y examina el pulso, mientras habla a media voz con BRONIA. 
BRONIA
Dígame, doctor, usted que la ha seguido paso a paso desde su llegada al sanatorio, ¿cree que los médicos de París están en lo cierto? 
DR. TOBE
Con todo respeto, creo que no... Siempre están bien el aire libre y la montaña, pero el mal de su hermana no está en los pulmones. El único gran culpable aquí es el radium. Sus emanaciones, en tantos años de trabajo, le han corroído la médula. 
BRONIA
Lo temía. La naturaleza no perdona jamás a los que le roban sus secretos. Y el radium, que a tantos les ha dado la vida, tenía que matarla a ella. ¿Duerme? 
DR. TOBE
Tranquilamente. Y con un pulso normal desconcertante. 
BRONIA
¿Y la fiebre? 
DR. TOBE
Apenas ya. Treinta y siete, cinco. 
BRONIA
Es extraño. Hasta ayer el termómetro señalaba cuarenta. ¿Cree usted que puede ser un síntoma favorable? 
DR. TOBE
Al contrario. Precisamente este descenso brusco es lo que me preocupa. Usted es médica también y le debo la verdad. 
BRONIA
Sin embargo, todos los síntomas desde ayer acusan una reacción casi milagrosa. Los ojos de María han recobrado la luz; tiene apetito y alegría, ganas de levantarse, de correr por el campo… 
DR. TOBE 
Evasivo.
Sí… es un fenómeno bastante frecuente. 
BRONIA
¿O significa lo contrario, el espejismo final?
DR. TOBE
¿A qué espejismo se refiere? 
BRONIA
A esos enfermos que se sienten renacer de pronto con una alegría infantil, que sonríen felices a la luz de la mañana llenos de fe y de sol... Y entran así en la muerte, con la sonrisa en los labios. ¿Es eso lo que está viviendo mi hermana, doctor?
DR. TOBE
Por lo menos hay que estar dispuestos a esperarlo todo. 
BRONIA ahoga un sollozo.
Pero no llore, por favor. Puede despertarse.
BRONIA
No tenga miedo; sé cuál es mi deber. María tiembla con la idea de la muerte como una niña y al despertar no debe encontrar en torno suyo más que sonrisas. Yo sabré sonreír, se lo prometo. 
A EVA, que entra en este momento.
Silencio. Está dormida.
EVA
¿Sigue la fiebre alta?
BRONIA
Ya no. Treinta y siete, cinco.
EVA
¿Nada más? ¡Pero eso es un milagro! ¿Qué quiere decir esto, doctor? ¿Es que ya pasó el peligro?
DR. TOBE
¡Ánimo, muchacha! La prueba ha sido muy dura, pero me parece que la hemos vencido.
EVA
¿De verdad? 
Se vuelve a BRONIA.
¿No me engañáis?
BRONIA
Te lo juro, Eva. El doctor Tobe no miente nunca. ¿Por qué te has levantado tan temprano?
EVA
Para que te acuestes tú. Llevas toda la noche en vela y yo, en cambio, he dormido tres horas seguidas.
...