miércoles, 25 de mayo de 2016

CASANDRAS, de DIANA M. DE PACO SERRRANO

CASANDRAS, de DIANA M. DE PACO SERRANO
Introducción de VIRTUDES SERRANO

CASANDRAS incluye cinco obras y cada una va precedida de un prólogo 
de una (o varias) prestigiosa/s estudiosa/s del teatro:

- “Polifonía”: Cuatro mujeres en busca de un mito, por HELEN FREEAR-PAPIO.
- ¡Ni una menos! Unas palabras sobre “Espérame en el cielo... o, mejor, no” por 
IRIDE LAMARTINA-LENS y SUSAN BERARDINI.
- Introducción a "África L.", de Diana M. de Paco Serrano por GRETA TRAUTMANN
- "Morir o no": Prólogo de una obra importante, por ROSSANA FIALDINI ZAMBRANO.
- “Casandra”, otra voz para el presente, por VIRTUDES SERRANO.

Tapa blanda. 244 pág. 13,8 x 21 cm. ISBN 978-84-945155-3-8
ESPERPENTO EDICIONES TEATRALES 2016

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FRAGMENTO de la obra "CASANDRA"
de DIANA M. DE PACO SERRANO:


CASANDRA

Yo soy Casandra. La hija, la hermana, la traidora, la puta, la loca. Casandra endiablada. Casandra molesta, incómoda para todos. Casandra rechazada. Casandra despreciada y azotada. Casandra viva. Casandra enamorada. Casandra poseída por Baco. Casandra que vio perecer Troya porque los hombres decidieron no creerla. Casandra maldita. Puedo hablar al universo y decir una a una todas las verdades desde las más dulces a las más desgarradoras, no importa. Nadie me cree. No creen mis lágrimas, no creen mis palabras aterrorizadas, no creen mis silencios, ni mis ataques de locura. Manía. Solo los locos dicen la verdad. Todos menos Casandra, una loca mentirosa. ¿Por qué? Por despecho, por venganza. Porque alguien, una vez, decidió convencer a todos de que no me creyeran. Apolo. El gran Apolo. El dios rechazado por una niña. El varón que no soporta ser ignorado por una mujer. El hombre divino que tiene que demostrar quién manda... El cobarde que castiga a la joven sacerdotisa por no querer ser su pareja, porque no lo soporta. El gobernante de todo. El equilibrado, sensible y justo Apolo. Apolo celoso y engreído. Apolo ambicioso y ciego de poder. Apolo dios inmortal que ordena el desastre. Está aquí, Apolo, entre vosotros, es el que esconde las verdades. Es ese.

Pensativa.
 
Yo vi la muerte en los ojos de mi hermano. Vi la desgracia que para él se preparaba. Vi que no sería él la causa de la guerra. Vi y nadie me creyó que el Paris del que hablaban era una mentira, un pretexto, un chivo expiatorio para la destrucción. Paris y Helena, sus amores, arruinarán Troya. ¡Mentira! Mi pobre hermano era la venda para los ojos del mundo. Más allá, nadie quería ver, nadie quería saber. Nadie quería escuchar la verdad, y yo la sabía. 

Una víctima más, mi querido Paris. Como Helena. La belleza letal. ¿Dónde está Helena? ¿Quién ha visto a Helena? ¿Alguien sabe si dejó alguna vez Esparta? ¿Alguien sabe si se encontró alguna vez con mi hermano, si cruzaron unas palabras? Yo, lo sé yo, pero nadie me quiso creer. ¡Casandra, tienes que admitirlo, Paris raptó a la princesa! ¡No, padre, no! ¡Casandra deja de decir barbaridades, hija! ¡Vas a tener que cerrar la boca, hija, o nos vas a buscar la ruina! ¡Más ruina, Padre! Diez años de guerra, ¿qué otra ruina más? Hombres abatidos, mujeres y niños que huyen en trirremes sin rumbo, sus cuerpos flotando en el agua tras pocas horas de navegación. Incendios, entrañas de guerreros sembradas por la llanura de Troya, viudas desgarradas por el dolor del alma y por el sucio sexo de los enemigos hambrientos. Animales muertos. ¿Qué más ruina existe, Padre? ¡Contéstame! ¿Quién conoce a Helena, quién ha visto a Paris? ¡No, Casandra! No puedes seguir diciendo esas... mentiras! Mi madre lloraba cada vez que mi padre pronunciaba esa palabra... Mi madre lloraba porque se le clavaba en el alma de mujer sabia tanta hipocresía. Mi madre lloraba en silencio porque creía que era lo mejor para todos. Mamá, siempre has llorado tus verdades en lugar de decirlas. No te lo reprocho. Me mirabas, en silencio, y con tus ojos me decías: Cállate, hija mía. No quiero perderte a ti también.

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martes, 17 de mayo de 2016

EL TEATRO DE LLUÏSA CUNILLÉ, de ANA PRIETO NADAL

 
EL TEATRO DE LLUÏSA CUNILLÉ
CLAVES Y TENDENCIAS EN SU PRODUCCIÓN 
DEL SIGLO XXI
de ANA PRIETO NADAL
Tapa blanda. 212 pág. 13,8 x 21 cm. ISBN 978-84-945155-2-1
Prólogo de José Romera Castillo.

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Fragmento:

 3. CONSTANTES DEL TEATRO DE LLUÏSA CUNILLÉ

 3.9. OBJETOS Y ACCIONES RECURRENTES

 
El objeto teatral, elemento visual manipulable por el actor con funciones diversas, es un estar ahí que produce relaciones humanas y sentido, y es también una figura con funcionamiento retórico. En el teatro un objeto no solo es un objeto del mundo que representa, ni es solo un elemento decorativo, sino que puede sugerir conceptos más complejos. 
En este sentido, señala Anne Ubersfeld que «La mayor parte de los objetos cuyas funciones utilitarias o metonímicas son evidentes, experimentan un entallado metafórico, una metaforización» (1998: 141). Más allá de la función que remite a una realidad exterior y referencial, los objetos en la obra de Lluïsa Cunillé suelen revestir una carga metafórica en relación con un personaje o un sentimiento.
 
Numerosos críticos han señalado la presencia de determinados leitmotivs que atraviesan todas las etapas de la producción de Lluïsa Cunillé. ¿Se trata de recurrencias deliberadas a manera de señas identitarias de una poética, o más bien de tics involuntarios de la autora que arrojan algo de luz sobre su particular universo? Xavier Albertí, en la entrevista que le hicimos,m responde del siguiente modo:
 
Yo alguna vez se lo he dicho: «¿Eres consciente de cuántas veces has usado esta imagen?» Y ella me ha respondido siempre que no. Por tanto, no creo que sea un elemento recurrente. Primero, porque eso quiere decir algo que a mí me encanta, porque me parece muy sustantivo, y es que ella, como cada vez pretende hacer algo distinto, no tiene ningún miedo a usar elementos que ya ha usado, porque están en un contexto nuevo y porque significan otras cosas.  Paralelamente a eso, yo creo que sí que hay un imaginario Cunillé, evidentemente, como hay un imaginario Pinter o lo hay de cualquier autor. Porque el autor construye desde ese imaginario, no puede hacerlo desde otro sitio. Ella misma —lo hemos dicho ya varias veces a lo largo de esta tarde— se fuerza a abrir el imaginario para especular desde sitios distintos, pero eso no impide que algunos elementos que están en el epicentro de su forma de entender el mundo vuelvan con la misma máscara o con algo ligeramente distinto. No creo que le preocupe lo más mínimo (Anexo I).
 
Más que enumerar estos objetos con carga metafórica o simbólica, hablaremos de acciones —que en realidad son actitudes— recurrentes en el teatro de Cunillé, e iremos asociando a este campo semántico algunos objetos escénicos. Algunas de las acciones más características de sus personajes tienen que ver con el recurso al juego y lo lúdico. Como señala José Sanchis Sinisterra, el teatro de Cunillé remite a una especie de ingenuidad originaria, a algo que linda con el juego infantil, con el «remedo primigenio y titubeante de la edad adulta» (2002: 143). Esta pulsión lúdica no tiene tanto que ver con la mera evasión y el deseo de escapar unos instantes de las tensiones y preocupaciones de la vida cotidiana, como con la reivindicaciónm de otra forma de afrontar la vida y las relaciones. Señala Puchades que «Imaginar es una palabra clave para entender el comportamiento de muchos de sus personajes y no confundirlo con una actitud escapista. Cunillé realiza ejercicios, sí, pero de introspección sobre la realidad, reflexiona sobre ella y emite una crítica a veces corrosiva (cómica) y otras desgarradora (trágica)» (2005: 4). ¿Qué formas adquiere este impulso lúdico en su teatro? Juegos —Dotze treballs, Ilusionistas—, adivinanzas y enigmas —Viajeras, Conozca usted el mundo, L’estany on els ànecs eren més bells que els cignes— y disfraces —«Cuando te disfrazas, es como si fueras otro, el disfraz es como si te diera algo que no eres», dice el anciano de Barcelona, mapa de sombras (Cunillé, 2007: 52)—. Tal como señala Fabrice Corrons (2009: 462), los juegos de imaginación en el teatro de Lluïsa Cunillé les sirven a los personajes para resolver o asumir hechos traumáticos, del pasado o presentes, apenas sugeridos.

miércoles, 13 de abril de 2016

EL ARTE EN EL TEATRO de JOSÉ DE MANJARRÉS



EL ARTE EN EL TEATRO, de JOSÉ DE MANJARRÉS 
PRÓLOGO de GUILLEM TARRAGÓ VALVERDE
Tapa blanda. 212 pág. 13,8 x 21 cm. ISBN 978-84-945155-1-4

FRAGMENTO del PRÓLOGO de GUILLEM TARRAGÓ VALVERDE a "EL ARTE EN EL TEATRO" de José de Manjarrés.

El arte en el teatro se revela como una panorámica completa y de gran valor sobre el mundo de la escena en 1875. Este texto da la oportunidad de conocer cómo entendía el teatro una personalidad de la influencia e importancia de José de Manjarrés. No podemos olvidar que su perspectiva es la de un hombre vinculado a la reflexión artística desde el Romanticismo conservador, como podemos apreciar, además de en lo ya descrito, en el propugnar la jerarquización social a través del palco, allí donde «puede honrarse a las autoridades legítimamente constituidas»22: Manjarrés formó parte de aquel ingente grupo de intelectuales de la era postnapoleónica que se vieron impulsados a reverenciar al Estado en busca de un nuevo consenso social que evitara la revolución. Pero al mismo tiempo, es capaz de optar por propuestas escénicas flexibles, de valorar el oficio de actor, de apostar por un lenguaje arquitectónico ecléctico para los teatros cuando muy pocos habían teorizado sobre la cuestión.

FRAGMENTO de "EL ARTE EN EL TEATRO" de JOSÉ DE MANJARRÉS.

Los bastidores y las bambalinas son un gran recurso para hacer muy sensibles, más de lo que puede hacerlo un pintor de perspectivas, los distintos planos: pero como para no caer en los contrasentidos de que se acaba de hacer mención, solo puede ese pintor echar mano de todos los recursos perspectivos que están fuera del alcance del actor; los bastidores y las bambalinas son un grande inconveniente para el efecto, y aun son un medio muy vulgar y hasta pueril, si a tal punto se lleva la cuestión. Los bastidores limitan de una manera tan material el lugar de lo acción, que destruyen la ilusión en los grandes espectáculos de la Naturaleza; esto es, en los paisajes: limitación todavía más impropia e inconveniente en las bambalinas llamadas de cielo. Es verdad que las ramas de los árboles figurados en los bastidores cruzándose a favor de las bambalinas, son un recurso para evitar el pésimo efecto de un contorno en lo que no le tiene, como es la atmósfera; pero desde el momento en que esa atmósfera debe aparecer con toda su desnudez, como por ejemplo, en la representación de una gran llanura, o de un cielo despejado; la bambalina debe desaparecer detrás de la pañería inmediata al bambalinón de la boca, cuya extensión, por grande que sea, es preferible, dejando el efecto única y exclusivamente para el telón del foro, al cual pueden dársele las dimensiones necesarias, o la forma conveniente, aunque sea cóncava, iluminándole con toda la fuerza de luz que requiera tal vez la escena. Por esto la pintura escenográfica en la representación del paisaje, debe dar la preferencia a la disposición panorámica sobre la de determinados puntos de vista; porque por este medio se satisfará más completamente la ilusión del espectador, el cual con su múltiple personalidad puede contemplar la escena desde todos los puntos de la sala.

Definiciones del Glosario incluido en el libro:

BASTIDORES
Las partes de la decoración que constituyen los límites laterales de la escena. Están montados sobre los armazones de madera llamados bastidores, a los cuales se les da en los escenarios el calificativo de bastidores de construcción para evitar confusiones.
BAMBALINA
Pieza de lienzo, pintada, que cierra la decoración por la parte superior de la escena, extendiéndose desde cada uno de los bastidores a su colateral, y combinándose con ellos.
BAMBALINÓN
La bambalina de grandes dimensiones que cae delante del telón de boca para completar la colgadura, que suele figurarse en aquel sitio, al propio tiempo que para dejar más o menos reducida la altura de la escena, en el supuesto que puede subirse o bajarse a discreción.

sábado, 9 de abril de 2016

RAQUEL Y RACHID de ALBERTO DE CASSO BASTERRECHEA

RAQUEL Y RACHID 
(editada junto a Y MI VOZ QUEMADURA)
ALBERTO DE CASSO BASTERRECHEA
Tapa blanda. 232 pág. 13,8 x 21 cm. ISBN 978-84-945155-0-7
Prólogo de Alfonso Plou
ESPERPENTO EDICIONES TEATRALES 

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FRAGMENTO DEL PRÓLOGO: "COMPROMISO CON LA REALIDAD" POR ALFONSO PLOU

Raquel y Rachid demuestra muy a las claras un elemento esencial de la dramaturgia de Alberto de Casso: el compromiso con la realidad. Con sólo dos personajes y una estructura clásica y lineal de tres actos, la obra nos conduce y sorprende en un intenso viaje del día a la noche de estos dos seres que se revelan y se contrastan y se reconocen en sus distancias y sus cercanías como seres humanos contemporáneos.
Es un gran retrato de la aldea global en la que vivimos. El encuentro, más allá de las situaciones convencionales, entre la profesora de lengua, treintañera y lesbiana; y el inmigrante magrebí, cincuentón y religioso; nos hace vivir como espectador voyeur el intenso choque de civilizaciones e identidades que marca irremediablemente este comienzo de siglo. Y lo hace desde una perspectiva más precisa y comprendedora que la que día tras día traen los mass media con sus noticias de conflictos armados, refugiados, ahogados y terrorismo.

 
FRAGMENTO DE LA OBRA "RAQUEL Y RACHID" DE ALBERTO DE CASSO BASTERRECHEA

Acto I ...

RAQUEL
¿Por cierto sabes algo de Nabila?
RACHID
¿Quién es Nabila?
RAQUEL
¿Nabila no es prima tuya?
RACHID
Huidizo y seco.
No, Nabila es... vecina, no prima. Ella gusta mucho hablar... hablar... y no dice verdad nunca.
RAQUEL
¿Y por qué me va a mentir? Me dijo que erais primos...
RACHID
Bueno... primos... pero de muy muy muy lejos... lejísimos.
RAQUEL
Primos lejanos.
RACHID
Primos muy lejanos... lejanísimos... A mil kilómetros.
RAQUEL
¿Sabes por qué motivo ella ha dejado de venir?
RACHID
Me imagino que esposo... dició a ella...
RAQUEL
¿Su esposo le dijo que no viniera?
RACHID
Ella tiene tres hijos.
RAQUEL
Pero ha estado viniendo todo el curso... a pesar de su marido y sus tres hijos.
RACHID
Con retintín.
¿A pesar de su marido y sus tres hijos?
RAQUEL
¿Por qué me haces eco?
RACHID
¿Qué es eco? Yo no eco. Tú dices eso marido, tres hijos como cosa mala.
RAQUEL
Yo no he dicho eso. Ella me dijo que surgió un conflicto con un compañero.
RACHID
No sé... qué cosa es conflicto.
RAQUEL
¿No entiendes lo que significa conflicto?
RACHID
Más o menos... No sé... bien.
RAQUEL
Nabila... en fin... ¿sabes que decidió quitarse el velo hace un mes por voluntad propia? El hayib...
RACHID
Hiyab, no hayib. Ahora profesor soy yo. Tú pagas a mí por enseñarte.
RAQUEL
Como se diga.
RACHID
Las palabras son importantes, profesora. También en árabe.
RAQUEL
Me dijo que desde que se quitó el pañuelo, muchos de vosotros le hicisteis el vacío.
RACHID
Vacío, ¿qué vacío? Su cabeza es vacía.
RAQUEL
¿Por qué dices eso? Es una mujer muy inteligente. Es licenciada en derecho.
RACHID
Eso es por padre suyo. Su padre compró ese su título con mil dólares o más.
RAQUEL
Es una chica muy culta. Habla francés e inglés.
RACHID
Su padre muy rico y lleva en vacaciones...a Paris... a tiendas pijas.
RAQUEL
Ella me dijo que tú fuiste quien más la presionó...
Pausa.
quien más la presionó para que se volviera a poner el pañuelo.
RACHID
¿Y va a creerse a ella por ser mujer? Yo no presioné... yo solo dije un día... que estaba bastante más guapa con pañuelo... que se veían más ojos con pañuelo... y que ahora sin pañuelo... se veía más pelo con grasa de burro y piojos.
RAQUEL
¿Y te parece adecuado decirle eso a una mujer? ¿A una
compañera?
RACHID
Es familia... es mi prima... Es por broma... Ella diciendo a mí que mi cara ser igual como culo de mono viejo.
RAQUEL
¿Entonces tú no la presionaste, Rachid?
RACHID
A mí qué me importo si lleva pañuelo o no lleva pañuelo... Aquí todos modernos... en España todos modernos. Europa todos modernos a la moda... y el pañuelo nos da vergüenza... que gente señala con dedo. Pañuelo quema en la cabeza.



También en librerías (Pídeselo a tu librero)

 






jueves, 31 de marzo de 2016

Y MI VOZ QUEMADURA, de ALBERTO DE CASSO BASTERRECHEA

Y MI VOZ QUEMADURA/RAQUEL Y RACHID

de Alberto de Casso Basterrechea

Premio "Lope de Vega" 2008.

Prólogos de Alfonso Plou y Miguel León.

Tapa blanda. 232 pág. 13,8 x 21 cm.

ISBN 978-84-945155-0-7


UN PAÍS DEMASIADO CRUEL PARA SER IMAGINARIO
(Fragmento a propósito de Y MI VOZ QUEMADURA, por Alberto de Casso Basterrechea)

Como en otras obras mías, “Los Viernes del Hotel Luna Caribe”, premio Calderón de la Barca 1999, o “Devastación”, Premio Fátex de Extremadura 2009, he tratado de experimentar con el tiempo dramático sometiendo la acción a un tratamiento o discurrir regresivo. Lo que se cuenta al principio es lo que debería contarse al final y viceversa con algunos saltos y fluctuaciones temporales. Con esto pretendo invertir el concepto tradicional de intriga. No interesa o no debería interesar tanto al espectador lo que va a pasar después... sino por qué y cómo ha pasado eso tan terrible a la protagonista y en qué circunstancias. Hacerse novia de quien le ha hecho más daño, de su mayorenemigo, y no poder volver a convivir con su familia.


Video promocional del montaje de la compañía Serendipia Teatro.



(Fragmento de Y MI VOZ QUEMADURA: Acto I, Escena I)

HUGO MORTINI

Perdona, Gabriela. Espero que este cretino no haya aprovechado para cortejarte. No me fío ni un pelo de los camareros de esta ciudad. Hay muchos espías, últimamente, entre los subversivos. Y sé que muchas veces los infiltran tus amigos los comunistas, así que hay que andarse con cien ojos. No, no me pongas esa cara, ya sé que ahora no eres comunista, y que te has decidido a ir por el buen camino... ¿Tú no le conocerás, verdad? Dime, ¿le conoces de algo?
Ella deniega.
Me pareció que te hablaba con demasiada confianza. ¿Él te comentó algo de mí?
Ella deniega con firmeza.
La próxima vez ni caso. Y si se hace el listo, que se prepare a hacer gimnasia.
Él la mira y ella aparta nerviosa las migas del mantel.
¿Ya se te pasó el problema que tenías de inflamación? ¿Todavía te quedan las llagas? Déjame ver.
Él le sostiene la barbilla mientras ella abre la boca.
Ya solo te queda una heridita ahí de nada. Así que el brebaje del Doctor Zimmerman te ha sentado bien.
GABRIELA se tapa la boca y se toca unallaga con el dedo.
Déjate, Gabri, no te toques las llagas. ¿Sabes una de las cosas que más me gusta de ti?
Ella se retira el pelo con inexpresiva coquetería.
El otro día escuché la grabación que hicimos y no podía atender prácticamente al contenido de tus palabras, porque me sentía narcotizado por esa voz tan clara y tan profunda. Tuve que poner la grabación cuatro veces para prestar un poco de atención a tus palabras, porque me sentía como...
Pausa. Ella le fulmina con una mirada terrible.
¿Por qué pones esa cara?
Ella juega con la llama de la vela sin mirarle.
¿Sabes?... el martes que viene iremos a visitar a tu familia. Me hizo muy buena impresión tu hermana Sandra. Se la ve muy avispada. Espero que no le hayas contagiado tus ideas y no se nos haya convertido ya en una cucarachita revolucionaria.
Ella le coge la mano implorante.
¿Por qué me miras así? No tienes que temer nada por tu familia y menos por tu hermana Sandra. Ella es muy hermosa. Dentro de unos añitos va a volver locos a todos los hombres. Casi tan hermosa como tú. Pero debes preocuparte que no sea carne del partido, para que nadie haga de ella una marxista dogmática. Como tú, cuando te conocí, que te daba alergia pintarte los labios y las uñas y solo vestías con pantalones de hombre y camisetas de estibador. Con lo bonitos y femeninos que te quedan los labios pintados.
Ella le aprieta la mano agradecida por sus palabras protectoras.
Estoy deseando que... que acabe todo esto, para poder verte actuar en “El tío Vania”, aunque según dices Sonia es fea, amargada y solitaria y tú eres demasiado hermosa. No entiendo cómo podrías afearte en escena y parecer una mujer acomplejada. ¿Y ahora, dime, cómo te sientes aquí conmigo?
GABRIELA baja la cabeza, suspira, le mira, luego toca el cabo de la vela. Se le cae un poco de cera en las manos y se quema. Reprime una exclamación de dolor con un susurro. Se muerde la cadenita. Él acaricia su mano recién quemada y la besa. Luego le saca la cadenita de la boca. Ella le mira con una hostilidad creciente a los ojos. Él se siente intimidado por su mirada intensa de odio.
Dime, por favor, ¿cómo te sientes aquí conmigo?
Ella suspira hastiada y apaga la vela con los dedos.
Quiero escuchar tu voz.
Cuando parece que GABRIELA GOTTARDI va a contestar y se va a escuchar su hermosa y profunda voz se hace el oscuro.


A la venta también en librerías. 
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martes, 16 de febrero de 2016

XAYRA de VOLTAIRE (Traducción de Vicente García de la Huerta de la obra Zaïre)



 Tapa blanda. 188 pág. 13,8 x 21 cm. ISBN 978-84-944029-9-9
 
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ACTO QUINTO
Entran OROSMAN, CORASMÍN y un ESCLAVO con un billete en la mano.
OROSMAN
Al ESCLAVO.
Ya está avisada y va a salir al punto.
Mira bien, que en tus manos tiene puesta
su suerte tu señor. Dala esa carta
de aquel cristiano aleve; considera
su semblante, sus ojos, sus acciones,
y vuelve a darme luego al punto cuenta,
y a informarme de todo. Mas ya sale.
Haz tú tu encargo.
A CORASMÍN.
Tú sigue mis huellas.
Vanse OROSMAN y CORASMÍN, y entran XAYRA y FÁTIMA.
XAYRA
¿Quién será el que me busca? ¿Quién permiso
tendrá de hablarme, cuando están la puertas
todas cerradas? ¿Si será mi hermano?
Si el Dios a quien adoro le franquea
la entrada por mi bien. ¡Pero qué esclavo
desconocido es este!
ESCLAVO
Nada temas,
señora. Este papel que se me encarga
entregarte, en secreto, será prueba
de mi fidelidad.
Da la carta a XAYRA, quien la abre y lee.
FÁTIMA
Oh, Dios piadoso,
haz que tu gracia y tu favor desciendan
a esté profano sitio. Del dominio
del bárbaro Orosman salva y liberta
mi princesa infeliz.
XAYRA
A FÁTIMA.
Tengo que hablarte.
Tú, esclavo, sal, y a que te llame, espera.
Vase el ESCLAVO.
Fátima, lee esa Carta.
Lee FÁTIMA. Di ¿qué debo
hacer ahora? Obedecer quisiera
de mi hermano las ordenes.
FÁTIMA
Dirías,
Xayra, mejor, las ordenes eternas
del gran Dios, qué dispone conducirte
a sus altares. No, no, como piensas,
es Nerestán: Dios es el que te llama.
XAYRA
Bien lo sé. A sus preceptos mi obediencia
responderá sumisa; el juramento
cumpliré; pero el riesgo me amedrenta
de mi hermano y el mío, el de los nobles
caballeros...
FÁTIMA
Ay, Xayra, que no es esa
la causa del temor que te comprime.
Tu amor, tu confusión hacen que temas.
Yo conozco tu espíritu. A los riesgos
mayores te expondrías, si no fuera
por la pasión que te acobarda. Advierte
tu error: lo que tú temes y recelas,
es disgustar a quien así te ultraja.
¿El alma atroz de un Tártaro, encubierta
mal aún en sus caricias, no te asusta?
¿Esa tigre feroz, que aun cuando afecta
que te adora parece que amenaza,
no te llena de horror? ¿Porque le dejas,
suspiras? ¿Gimes?
XAYRA
¡Oh! ¿Pues qué motivo
me ha dado él, de que yo quejarme pueda?
Yo sí que le he ofendido. Yo engañosa
sus deseos burlé; de su fineza
abusé, con fingir que deseaba
lo que a negarle estaba ya resuelta.
El aparato, el templo, el trono, todo
anunciaba, ¡ay de mí!, de la unión nuestra
próximo el acto. Él mismo ya venía
a conducirme y yo, cuando debiera
temblar a su presencia, tuve aliento
para engañar sus ansias. La violencia
de sus deseos sometió a mi gusto
difiriendo este enlace. Cuantas pruebas
pudiera desear, tantas me ha dado
de su tierna pasión, y...


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